Chon Buri y Si Racha
Continuamos el trayecto en dirección a Chon Buri, donde tomamos otro truck en dirección al parque de animales en Si Racha. La importancia del parque radica, en que es uno de los mayores centros del mundo de tigres en cautividad, albergando algunos centenares de dicha especie.
Elefantes haciendo malabarismos sobre la cuerda floja o sobre personas, carreras de cerdos, tigres caminando, adiestradores que introducen sus cabezas en la boca de algún cocodrilo o chimpancés pedaleando en triciclo, hace demostrar la oculta maldad del ser humano, que bajo el pretexto de ayuda a especies protegidas, obtienen grandes beneficios a través de los espectáculos circenses que realizan.En cuanto acaba el fatídico show en pista, me dirijo junto a la misma valla de protección, para fotografiar impulsivamente el detalle de la mano de uno de los chimpancés atravesando la verja donde se encuentra prisionero. Esa foto habla por sí sola.
En los criaderos de tigres del interior del recinto (los tiger cubs) se puede ver otro extraño y lamentable espectáculo; una hembra de tigre amamantando a crías de cerdo disfrazadas con telas negras y amarillas a rayas.
Por el lado opuesto, una gran bovina amamantando a las crías del gran felino. Para recaudar más dinero en el parque, sacan las crías de tigre a los visitantes, para que únicamente pagando se puedan realizar una fotografía junto al tierno animal. En mi caso, sin pagar y por el simple hecho de fastidiar, me hago la foto rápidamente, sin soltar una sola moneda. El tigre junto al delfín y el águila son mis animales predilectos, con lo que no he podido resistirme a no tocar a la pequeña cría. Espero algún día, en otro rincón del mundo poder apreciar algún tigre en plena naturaleza. Gibones, boas o cervatillos también son retratados bajo previo pago por algún turista. También se debe resaltar la gran cantidad de cocodrilos ubicados a lo largo de varios recintos, en el que algún turista (como siempre, pagando) le puede acercar un trozo de carne enganchada al cordel de una caña, para que el reptil salte en su busca. Para acabar el recorrido del parque visitamos ” The Quenn Scorpion”, una bellísima joven engalanada con centenares de escorpiones negros por todo el cuerpo.
La mayoría del público como es ya habitual, son gordos, calvos y tatuados ingleses maduros, agarrados de las manos de finitas y joviales tailandesas. No es ningún rumor, esa triste fama que bien merecida tiene Tailandia en cuanto a prostitución y pedofilia.
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Próximamente… Tailandia.ws




















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