Home » Asia, Uncategorized

Halong Bay

By sacasonrisas on 01/10/2006

Deseas Comentar

CAPÍTULO XX
La Bahía de Halong; paseo entre las rocas.

Comenzamos el viaje hacia Halong Bay previo pago en el hotel de 60 dólares por los trámites de visado, alojamiento, comidas y un bono de autobús para todo el país. La tarifa suplementaria del hotel por los trámites del visado es mínima y el precio de éste sale por unos 30 $ aproximadamente.

La salida se realiza de madrugada. Hacemos la parada de descanso en el típico lugar montado expresamente para el turista (los precios son el doble de lo habitual), por lo que no compro nada. Además, a la entrada del establecimiento, han puesto como reclamo a unas pobres niñas tejiendo artesanías para dar lástima a los turistas. No me gustan este tipo de montajes, seguro que ellas ganan una mísera parte de lo que merecen.

El trayecto es de tres horas hasta el embarcadero. Múltiples barcos de barnizadas y relucientes maderas flotan en el agua. En las proas se erigen estatuas con forma de cabeza de dragón, amarillas o rojas, y pueden verse multitud de mesas y asientos sobre la cubierta. Subimos al nuestro y zarpamos. El recorrido es de lo más relajante y exótico, el agua verde y el cielo despejado, y una suave brisa que te revuelve el pelo. Se pueden contemplar infinitos pequeños islotes rocosos por toda la bahía. La primera parada que realizamos es junto a la bahía de uno de esos miles de islotes que forman toda la bahía de Ha long. Este, en concreto, es conocido por las enormes grutas Thieng Cung-Dau Go, adornadas con iluminación artificial para resaltar las extrañas formaciones rocosas. Hay más de 30 cuevas a lo largo de toda la bahía. Son tan curiosas que me distraigo tomando fotos hasta que advierto que no alcanzo al resto de los pasajeros y acabo corriendo de regreso al bote.
La siguiente parada es en un vivero de pescado: alguna tortuga y peces extraños. El vivero, en medio del agua, tiene también un habitáculo de madera verde en el que hay sentada una anciana de pronunciadas arrugas y una actitud algo ida, le pongo más de un siglo de edad. La retrato sin que se dé cuenta, justo en el momento en que abre la boca, acentuándose la sensación de falta de cordura.

Seguimos el trayecto, aunque parece que no hayamos avanzado nada tras 3 horas de recorrido, el mismo paisaje de formaciones rocosas continúa a nuestro alrededor, grandes piedras que emergen del agua. En la parte final del paseo conocemos a un mejicano casado con una tailandesa y a un grupo de joviales jubilados franceses que viajan juntos. Todos ellos son divorciados y están viajando varios meses por Asia. ¡Ojalá llegue a esa edad y les pueda imitar! Es realmente admirable.

De vez en cuando se acerca alguna pequeña barca con la intención de vendernos fruta exótica y marisco muy barato. Llegamos justo al anochecer a Cat Ba, una de las pequeñas y pocas islas con alojamiento para el visitante. Solo dispone de cuatro calles en forma de cuadrado y un sencillo paseo junto al mar, que alberga varios establecimientos gastronómicos, con pequeñas terrazas al exterior, y algún que otro hotel.

Nuestro hotel es una maravilla (para mochileros). Habitación amplia, con cuarto de baño propio y grande, televisión con cable y una nevera llena; sin olvidar el balcón, con vistas a un descampado cercano al mar. Hoy dormiremos muy, pero que muy cómodos.

Salimos a cenar algo de pescado y marisco, uno se lo puede permitir por estos mundos, y antes de regresar al hotel entramos en la única discoteca que hay en la isla. Justo nos encontramos en la entrada a unos compañeros ingleses del mismo hotel de Hanoi. Ahora me doy cuenta de que el recorrido que realizamos debe ser el que recomiendan o casi obligan a realizar a todos los extranjeros, porque entre miles de islas coincidir en la misma con alguien conocido es complicado. El local es grande y tiene karaoke, muy de moda en Vietnam, aunque no parece que se vaya a llenar, así que nos retiramos a la plácida habitación para disfrutarla al máximo.

Almorzamos en el hotel antes de iniciar el regreso a Hanoi. En el autobús me siento junto a un chico al que noto un cierto acento español. Efectivamente, es de Madrid y ha pedido una excedencia en el trabajo para recorrer todo Vietnam. Viene de la zona sur del país y parece que todo ha sido más o menos de su agrado.

Tal vez te interese:

SeaGames 2007
Ta Phui
Cataratas Duden en Antalya
Historia de China
Diario de Agra
Mapa de Agra
Namaste
Literatura india, adiós al exotismo - ABC.es
Phi Phi Islands

Escribe tu comentario en relación al artículo.

Add your comment below, or trackback from your own site. You can also subscribe to these comments via RSS.

Siempre con respeto para mantener todo limpito. No spam por favor.

You can use these tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

This is a Gravatar-enabled weblog. To get your own globally-recognized-avatar, please register at Gravatar.

top_nav top_nav_20
Bajocoste.info

top_nav top_nav_20